Mostrando entradas con la etiqueta CONCURSO RELATOS 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CONCURSO RELATOS 2013. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de marzo de 2013

URTZ


CONCURSO DE RELATOS
NICK: LORENA


URTZ

Mi primer recuerdo con un animal fue también una de las primeras experiencias angustiosas de mi vida, recién estrenada. En una extensa plaza de barrio en la que se ubicaba la casa de mi familia, contando con poco más de dos años, yo corría presa del pánico hacia el portal, en el que mi madre me gritaba que acelerara para meterme dentro, y así cerrar la puerta al perro de tamaño diminuto que me perseguía. Pensaba que quería morderme, y ahora estoy convencida de que quería jugar, y me río de aquella niña recordando la escena.  

Mi madre por aquel entonces temía a los perros, y yo como consecuencia también, escondiéndome detrás de ella cada vez que una de esas fieras se acercaba por la acera.

Con la llegada de Urtz descubrimos los años perdidos ajenas a la insustituible alegría y plenitud que sólo un animal como él podía aportarnos.


sábado, 16 de febrero de 2013

UNA LUZ EN LA NIEBLA

CONCURSO DE RELATOS
NICK: Claus


Tenía seis años cuando me mudé de casa y tuve que cambiar de colegio. De repente, me encontré con un mundo totalmente nuevo a mí alrededor, donde dejaba atrás a todos mis amigos de la infancia, a los que apenas he vuelto a ver.
Al principio lo pasaba mal: no tenía amigos y me sentía muy sola. Mis padres se apenaban cuando me veían así de triste y el día que yo lloré, les dije como me sentía y que quería un amigo, mis padres decidieron intervenir.
Ellos sabían que yo siempre había querido tener un gato.
Un día, tuvieron que irse a hacer unos recados y nos dejaron a mi hermana y a mí al cuidado de unos amigos suyos que nos tuvieron en su casa toda la tarde. Finalmente, ellos volvieron a recogernos. Recuerdo la plaza, y nuestro coche aparcando cerca de nosotros. Tras despedirnos, mi padre abrió el coche y yo abrí la puerta de mi asiento para subirme a mi sillín.
Casi la aplasto.
¡Cuál no fue mi sorpresa al encontrarme en mi sillita a la cosa más bonita del mundo! Allí, acurrucada en la que desde entonces es su mantita estaba Nebbia. Una gatita de un mes de edad que dormitaba tranquilamente, ajena a los acontecimientos que cambiaban su destino. "Nebbia" significa "niebla" en italiano. Y es que Nebbia era una gata completamente gris, como la niebla. Un gris precioso y brillante. Azul ruso, lo llaman. ¡Y unos ojos verdes...!
Yo en ese momento estaba sin palabras. Lo único que pude soltar fue un "¡Ohhhhh!" por la mayor sorpresa que nunca me han dado. En mi mente se atropellaban las preguntas y nada claro lograba decir. ¿Cómo, qué, cuándo, por qué?...
Mis padres me explicaron que habían ido a ver gatos a la protectora, y que en principio de momento no iban a decidirse por ninguno, pero mi madre vio a Nebbia, el único cachorro que había, de un mes de edad. Le dijeron que estaba enferma y que si se quedaba allí tenía muy pocas posibilidades de sobrevivir. No pudieron resistirse. Y allí estaba, en mi sillín.
La llevé en mi regazo durante todo el viaje y ni abrió los ojos ni se despertó hasta llegar a casa. Allí, al principio tímida, bajó del sofá en el que la posamos y procedió a explorar la casa. Yo no cabía en mi de gozo, y cada vez que la veía algo en mi saltaba de alegría. Ya la amaba.
Han pasado 11 años y Nebbia ha crecido sana y fuerte. Nosotros la salvamos de una muerte segura, y ella a mí me salvó de perder la vida. Me ha acompañado siempre,  ha dormido conmigo, me da calor cuando hace frío, y viene a consolarme cuando me ve llorar y sabe que necesito su cariño. Para mí, es como una hermana, y el amigo que tantas veces he necesitado.

Nebbia, que sea por muchos años.

jueves, 14 de febrero de 2013

NENA

CONCURSO DE RELATOS
NICK: Pizkita


Nadie seca mis lágrimas como ella. Me encanta sentir su áspera lengua rosita recorrer mis mejillas sin dejarse ni una sola gota. A veces creo que me lee el pensamiento, que sabe lo que lo que necesito en cada momento…
Nuestras vidas se cruzaron en el momento preciso, ella estaba en la calle y yo andaba perdida. Sonrío al recordar la primera vez que la vi en brazos de mi hermano. La pobre no hacía más que maullar, tenía hambre, un dedito roto y buscaba amor. Así nos conocimos. Nuestro vínculo se hizo grande e íntimo en cuestión de días. Nos buscábamos la una a la otra. Ella buscaba hogar y yo compañera de viaje.
Realmente no puedo expresar con palabras lo agradecida que le estoy, ella me salvó. Y tras idas y venidas al final acabamos en un hogar feliz en el que poder correr, salir de nuevo a la calle y “gatusear” libremente.
Dormíamos juntas, no nos separábamos, éramos compañeras, cómplices y compinches. En este nuevo hogar feliz degustó los más exquisitos platos: que si un poquito de atún, que si otro poquito de filete y por supuesto no podía faltar una más o menos amplia variedad de mariscos, siendo sus preferidos los langostinos.
Con ella cada día era mejor que el anterior, la casa se había transformado, rebosa vida y amor (aparte de algún que otro pelo). Incluso los más reacios a tratar con gatos acabaron sucumbiendo a sus encantos. Y es que no hay nada como convivir con un gato.
Los años han pasado, han habido cambios pero ella sigue ahí, un poco más gordita, eso sí, pero con la misma y dulzura y bondad de siempre. No he conocido animal (racional y no racional) tan bueno y leal como ella. Tengo que confesar que estoy enamorada de esta gatita, me robó el corazón y no he querido que me lo devuelva.
A veces pienso si ella será tan feliz junto a mí como yo lo soy junto a ella. Su ronroneo me serena, me calma y tranquiliza. Junto a ella todo es más bonito, me transmite su fuerza y por eso me he decidido (por fin) a escribir este relato, porque ella, una vez más, ha secado mis lágrimas y me siento en el deber de gritar al mundo entero (y además dejarlo por escrito) que: NENA, ¡TE QUIERO Y MI CORAZÓN SIEMPRE SERÁ TUYO!


BAYONIS

CONCURSO DE RELATOS
NICK: Steff

Para empezar a contar la historia de Bayonis hay que contar antes una historia triste… 
Después de 14 años conmigo,de ser mi compañero de juegos desde niña y de quererme incondicionalmente,Chiquito,se fue una noche de Enero.Me quede sola y destrozada,no quería mas mascotas en mi vida por que creía que con el me bastaba pero me equivoque ;un día entre los coches del parking apareció una gatita negra preciosa,muy cariñosa por lo cual deduzco que tenía una cosa y que la echaron o se escapó…decidí llevármela,esa noche durmió conmigo y no se separo de mi pero no podía tenerla en casa así que al día siguiente,y con el dolor de mi corazón tuve que llevarla a un refugio de animales.Cuando la entregue fue una sensación espantosa pero prometí ir a por ella un mes después,al independizarme;y así fue!!!La recogí y desde entonces no nos hemos separado,tanto es así que por las noches duerme conmigo dentro de la cama con su cabeza apoyada en mi brazo.Es mi compañera,es mi consentida,cada vez que llego a casa es una alegría sentir que alguien esta esperándote,que alguien te ha echado de menos.Pienso que al morir mi gato él no quiso dejarme sola y puso a Bayonis en mi camino…


ODÍN

CONCURSO DE RELATOS
NICK: NikiSonrisas

El verano del año 2008 yo me disponía a pasar las vacaciones con mi familia en un pequeño pueblo de Burgos, Padrones de Bureba. Al llegar allí y saludar a toda la familia, mi hermana, primos y yo nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Al llegar a la plaza vimos un pequeño cachorro de apenas 1 año que correteaba por la plaza y el frontón . Nos acercamos a el y se puso a jugar con nosotros sin ningún problema. Siempre andaba por allí… era el perro de un señor que vivía detrás de el frontón. Siempre que podíamos jugábamos con el… Y en realidad, nunca llegue a pensar lo importante que sería aquel perro para mí en un futuro.
Pero al final del verano el pueblo quedaba vacío, exceptuando 3 o 4 personas que vivían allí permanentemente. Asi que cada uno volvió a su ciudad, hasta el próximo verano.
Al año siguiente al volver de vacaciones allí, y dar el típico paseo de reconocimiento de cosas nuevas, vimos un perro considerablemente grande, con las patas blancas, la punta del rabo blanco y una característica mancha blanca en el morro. Ya no nos acordábamos de aquel cachorrito del verano anterior. Y al preguntar por el nos dijeron que era Odín, el perro del señor que vivía detrás del frontón. ¡Había crecido muchísimo en tan solo un año! Seguía correteando por el pueblo y jugando con todo el que se ofreciera. Siempre que podía le llevaba lo que nos sobraba en casa de comer asÍ que poco a poco empezó a seguirme hasta casa o si iba a dar un paseo el venía siempre detrás. Una auténtica maravilla de perro. Pero el verano volvió a acabarse otro año más… Y con ello todos volvimos a nuestras ciudades y él se quedo allí.
Y después de el otoño, invierno y primavera llegó el verano del 2010. Pero esta vez yo si que me acordaba de aquel perro. Nada más llegar al pueblo pregunte por el y entonces me enteré de que su dueño le tenía atado porque se había peleado con otros perros del pueblo. Así que fui a verle… Y cuando le vi .. se me cayó el alma al suelo. Estaba atado con una cadena de apenas 2 metros de longitud, rodeado entre sus propios excrementos y con la tierra llena de hoyos que el provocaba supongo que al intentar enterrar los excrementos. Estaba bastante delgado y entonces descubrí que su dueño no le hacía demasiado caso. Desde el primer día que llegue al pueblo ese verano siempre que podía iba a verle. Le cambiaba el agua o se lo llenaba porque el con su propia correa sin querer tiraba la lata en la que se la ponía. Le llevaba todo lo que sobraba en casa y me quedaba allí con el a mimarle. El cada vez que alguien iba a verle se volvía loco de felicidad. Saltaba sobre ti, te lamía, se pegaba a tus piernas dándote cariño y buscando un poco de mimos. ¿Pero que pasó?… que volvió a llegar el maldito fin de verano. Así que desgraciadamente no le volvería a ver hasta el verano siguiente.

jueves, 17 de enero de 2013

BLANCO

CONCURSO DE RELATOS
NICK: ALEXEY
BLANCO

Llevabas tiempo diciéndonoslo, y aun así nos ha pillado de sorpresa. Jamás pensé que te irías tan pronto y tan de repente. Será porque te he visto luchar y ganar todas las partidas, por duras que fueran, y pensé que esta era simplemente una más. Y me lo decías con tu mirada, y yo intentaba trasmitir al mundo tu mensaje para que me ayudaran a luchar contigo, que te me morías, pero no fue suficiente, a veces tenemos la batalla perdida desde el principio.
No fui yo quien quiso estar contigo, fuiste tú, quien, ya gato formado en el mundo de la calle, decidiste que era estar en nuestra compañía lo que deseabas para el resto de tu vida. Y, a pesar de que estábamos convencidos de que no había sitio para ti en casa, te esforzaste en buscar tu rinconcito, con paciencia, tesón y mucho, mucho cariño fuiste ganando tu espacio, incluso en el corazón rocoso de Lucas. Y así fue como un gato callejero se convirtió en el rey de la casa durante toda la vida. Y con tu experiencia has abierto la puerta a muchos más, que han sido y serán siempre los beneficiados por tus esfuerzos primeros.

miércoles, 16 de enero de 2013

MIS MEMORIAS. Por Ron M.

CONCURSO DE RELATOS
MIS MEMORIAS. Por Ron M. 

Guau Guau….huy, perdón, no recordaba que esto era para humanos, volveré a empezar.
Queridos lectores, voy a contaros  mi historia. Nací algún día de marzo de 1999 en algún lugar que no recuerdo muy bien.  Pero lo que sí recuerdo es el día en que conocí a mi familia humana.
Fue a principios de Abril y me llevaron a un sitio, que no sé por qué, me daba un poco de miedo. Sitio al que por cierto he vuelto y no me gusta un pelo. Ni el sitio ni la señora que está. Creo que su ama le puso el nombre de Médico porque cada vez que voy a verla mi amita me dice “vamos al médico”. Bueno volviendo al tema, un día de
Abril conocí a la que iba a ser mi familia. Me daba un poco de miedo, de donde venía no me habían tratado muy bien y no sabía cómo iban a portarse conmigo. Pero en cuanto las vi me encantaron. Eran dos hembras muy simpáticas que nada más verme se pusieron muy contentas y me abrazaron con mucho cariño ¡Esto iba sobre huellas!, los tres nos encantamos y nos fuimos a la que iba a ser mi casa definitiva. Estaba emocionado con mi nuevo hogar. Tenía comida, una cama calentita y una familia a la que querer. Creo que fui un perro muy deseado porque todos estaban muy contentos y me llenaban de atenciones. Eso hizo que en el fondo acabara siendo un perro un poco malcriado, gruñón, mandón y que le haya provocado algún que otro “dolor de cabeza” a mi familia humana. Pero como todo, la edad no perdona y ahora vivo la vida con más serenidad.