miércoles, 20 de agosto de 2014

GALLETAS CASERAS PARA GATOS

¡Hola a todos! Hoy te traemos una entrada muy dulce...o salada según se mire.
Seguro que muchas veces has pensado qué puede o no comer tu gatit@ de la comida que comemos los humanos y que te encantaría poder hacerle comidas para que su alimentación sea más variada y controlada. 

Pues os presentamos el libro "Galletas para gatos hechas en casa" de Naumann y Gobel Verlagsgesellshaft. En él podréis encontrar divertidas, baratas y fáciles recetas para que miméis a vuestros peluditos y elaboréis premios y recompensas para hacer los juegos más divertidos.  Además os facilita los alimentos que sí que pueden comer los gatos y que no van a afectar a su alimentación.
En el podréis encontrar un listado de recetas para elaborar galletas de pescado, galletas de carne,  galletas vegetarianas y  galletas para celebraciones.
 Aquí os dejamos el enlace por si queréis comprar el libro PINCHA AQUÍ

 Y si eres de los que tienes una familia en la que también hay un perrete, no te preocupes también tienes el libro de "Galletas para perros hechas en casa" para que todos puedan disfrutar de un alimento sano y divertido. Aquí os dejamos el enlace por si lo queríes comprar PINCHA AQUÍ


En estos días subiremos alguna receta del libro para que las podáis hacer y esperamos que nos contéis sí le han gustado a vuestro amiguito.

viernes, 20 de junio de 2014

GOLPE DE CALOR GATUNO


 
Por fin ha llegado el tan ansiado verano para todos. Dïas de sol, piscina, playa...y calor, mucho calor. Los que tenemos gatitos sabemos que les encanta el calorcito y echarse siestas al sol,  pero debemos de tener cuidado porque, al igual que a nosotros, les puede dar un golpe de calor.
Los golpes de calor se suelen dar en lugares poco ventilados, cerrados, con mucho calor y húmedad. Puede ser una habitación pequeña, el coche, el trasportín...
Para evitar que a nuestros peluchines les pueda dar un golpe de calor debemos de tener en cuenta una serie de recomendaciones que dan todos los veterinarios: 
  • Darles más agua de lo habitual y cambiarsela con más frecuencia para que permanezca fresquita.
  • Procurar que tengan acceso a un lugar fresquito de la casa
  • La comida húmeda  a temperatura ambiente
  • No fuerces a jugar a tu gatito en momentos de mucho calor. No te asustes si le ves más inactivo, eso le ayuda a regular su temperatura corporal. 
El gato que ha sufrido un golpe de calor muestra los siguientes síntomas:

  • Está perezoso y sin ganas de moverse.
  • Su respiración es rápida o costosa y las mucosas de las encías y de la conjuntiva están azuladas.
  • Temblores musculares e incluso vómitos.
  • Le aumenta el ritmo cardíaco.
  • Se tambalea.
A raíz de estos síntomas, si el animal no es tratado a tiempo, puede que esta dolencia se agrave y:
  • Le aparezcan pequeñas manchas de sangre en la piel.
  • Padezca una hemorragia gastrointestinal.
  • Sufra una insuficiencia hepática o renal.
  • Se vea afectado por un edema cerebral.
  • Le fallen los órganos.

¿Qué podemos hacer si vemos que nuestro gato está sufriendo un golpe de calor?
Es importantantísimo llamar al veterinario y acudir inmediatamente. Mientras acudimos al veterinario podemos tomar una serie de medidas para evitar que la situación se agrave. Toma nota: 

Pasos a seguir ante un golpe de calor:


  • Para bajar la temperatura corporal del animal deberemos llevarlo a un sitio fresco y aplicar frío en las zonas más importantes, como son la cabeza, el cuello, las ingles y las axilas. De este modo, refrescaremos la sangre que va hacia el cerebro, evitando un posible daño cerebral, y bajaremos la velocidad de la respiración.
  • Deberemos poner al animal bajo un chorro de agua (no muy fría) y humedecerle la boca sin obligarle a beber, puesto que puede que sea incapaz de tragar o que mucha agua lo ahogue. Cuando veamos que la respiración se ha normalizado, podremos sacarlo de debajo del agua pero manteniendo siempre el control de su temperatura..
  • Lo que nunca debemos hacer es cubrir al gato con una toalla húmeda, porque al contrario de lo que pensamos aumentará el calor. Igualmente evita utilizar agua demasiado fría. El contraste puede ser demasiado drástico para su cerebro. Utiliza agua recién salida del grifo.

sábado, 12 de abril de 2014

LOS GATOS Y LOS NIÑOS


Normalmente siempre se asocia como mascota ideal para los niños a los perros y cuando unos padres deciden ampliar la familia, con un nuevo miembro no humano, se inclinan más hacía los perros por su famosa sociabilidad. Sin embargo los gatos pueden ser un compañero ideal para cualquier niño y aquí os vamos a dar algunas razones para que, si decides ampliar la familia, tengas en consideración a nuestros amigos felinos. 
Cualquier animal es bueno para el desarrollo de los niños, para su desarrollo afectivo e inteligencia emocial. Pero ¿Por qué elegir un gatito?.
Existen muchos mitos acerca del carácter de los gatos y os podemos asegurar que hay gatos tan cariñosos que superarían hasta el perro más mimoso del mundo. Un gato, al contrario de lo que se piensa, le gusta estar y jugar con su familia humana y formar parte de ella.
En cuanto a los niños y los gatos, los psicólogos opinan que el gato es positivo para el desarrollo de los niños por varias razones: 
  • Genera actitudes de responsabilidad. Aprenden a cuidar de un ser vivo y a respetarlo.
  • Estimula su afectividad. Llegan a conocer la importancia del amor y el respeto hacia los animales, algo que luego se generaliza a otros contextos.
  • Ayuda a que el niño sea más sociable. 
  • Potencia su sensibilidad.  
  • Potencia su motivación, autoestima y la cooperación. 
Pero cuidado, si decidimos incluir un amigo gatuno en casa debemos de enseñar a los niños a tratar con el animal. Los niños pequeños ven al pequeño recién llegado como un juguete apapachable que puede tratar igual que a sus peluches. Por eso debemos de enseñarles a tratar al gato con delicadeza y respetando su naturaleza. Explicar a nuestros hijos cómo  y en qué momentos puede jugar con él,  es una tarea fundamental para evitar problemas futuros tanto para el gato como para los niños.
Un niño con 7 u 8 años ya puede hacerse "cargo" del gato y ser responsable de él. Para estas edades sería ideal introducir un gato de unos dos años de edad, ya que la responsabilidad de educar a un gato cachorro es más responsabilidad de un adulto. 
 Para terminar recordaros que si decidís meter un gato en casa para aumentar la familia, es una responsabilidad que estáis adquiriendo y no un juguete que si no gusta podemos echar a la calle y que se vaya igual que ha venido. Debes de ser responsable y enseñar también al nuevo amigo a adaptarse a su  nuevo hogar,  el cual debe ser el definitivo. Para tener unos hijos responsables los modelos de los que aprende deben de serlo también. 

Os invitamos a leer la guía del adoptante que podéis encontrar AQUÍ .